ENCUENTROS CIUDADANOS 2008
UPZ 82 PATIO BONITO
JÓVENES: ¿DEFINIENDO PROBLEMATICAS?
Hernando Sáenz Acosta
Con una asistencia aproximada de 250 personas, arrancaron los Encuentros Ciudadanos en la UPZ 82 Patio Bonito. La cita fue el pasado sábado 12 de Abril en la sede del colegio Rodrigo de Triana y permitió a los participantes, definir las problemáticas del territorio, siguiendo un criterio poblacional: Infancia, Jóvenes, Adulto, Adulto Mayor, Etnias, Mujeres, Economía-Empleo y Territorio-Ambiente.
Las mesas de Infancia y Adulto Mayor fueron las que mayor cantidad de personas congregaron. Respecto a la mesa de etnias, ésta no fue abierta a pesar de existir algunas personas del Cabildo Indígena Nasa quienes tuvieron que dispersarse en las otras mesas. La mesa de adulto fue la de menor participación y en cuanto a la mesa de jóvenes, la presencia de éstos fue más bien baja.
La Unidad de Planeación Zonal (UPZ) 82 Patio Bonito, esta compuesta de poco más de 40 barrios y va desde la Avenida Ciudad de Cali hasta el Canal Cundinamarca en sentido Oriente-Occidente y entre la Avenida Villavicencio hasta la Avenida de Los Muiscas (Calle 38 sur) y Avenida Manuel Cepeda. Tiene la forma de L y está reglamentada por el Decreto 398 de 2004.
Cómo se informó en un artículo anterior, Kennedy no entregó a sus habitantes un borrador de Plan de Desarrollo Local. Así pues, muchas de las intervenciones de quienes asistieron se basaron en apreciaciones que carecían de soportes serios y estaban sustentados en los sentimientos que afloran en la piel. Un ejercicio que ayudaría mucho a la hora de participar podría ser la evaluación de los proyectos de la alcaldía anterior, pero aún muchas organizaciones de Kennedy, son apáticas o sencillamente carecen de las capacidades para sentarse y evaluar las fortalezas y debilidades de los proyectos ya ejecutados y así volvemos a plantear más de lo mismo.
En el caso de la juventud, volvieron a aparecer las diferencias de tipo generacional. Una cosa son los problemas con los jóvenes y otra muy diferente los problemas de los jóvenes. Si se tiene en cuenta la segunda visión por ejemplo, el mismo hogar es un problema para el joven pues en muchas casas predominan aún, conductas como el autoritarismo, el machismo y una intolerancia a las formas de expresión de los y las jóvenes.
Los y las jóvenes, están siendo permanentemente juzgados por toda la sociedad, sometidos a la presión de ser alguien en la vida y los modelos a seguir sobran. En especial aquellos que vemos en televisión donde predomina una pinta, una forma de hablar o una forma de ser: Desde los RBD hasta los reguetoneros, pasando por los estereotipos un poco más elaborados de los rockeros, los y las jóvenes viven de imitar a sus ídolos. Eso lo saben muy bien los publicistas. ¿Qué se puede hacer ahí?
Sin embargo, hay otros modelos a seguir y que casi nunca se cuestionan porque hacen parte de la tradición. Por ejemplo, se critica el consumo de drogas como la marihuana o la cocaína, el bazuco o el pegante, pero ¿quién cuestiona el alcoholismo o el tabaquismo de muchos de los adultos de nuestro sector? Otro ejemplo, se refiere justamente a los derechos sexuales y reproductivos, pues es difícil encargarle esa tarea solo a los profesores de los colegios. Se necesita educar a los padres en planificación familiar pues a menudo la planificación de antes y la de hoy son diferentes, la primera basada en el temor a Dios, la segunda reivindicando el placer sexual por encima de la obligación de tener hijos.
Lo más triste, es que muchos jóvenes terminan pensando como los adultos, negando la posibilidad de rebeldía y de transformación de la estructura familiar. Estos adolescentes padres, tienden a replicar la frustración con el tonto consuelo de que ahora tienen un motivo para vivir, o de que se lograron regenerar gracias a un niño a veces no deseado. Al parecer, la única cosa segura es la de procrear como los animales y es por eso que a pesar de tanta pobreza seguimos trayendo más niños y niñas para que vivan frustrados, solos o al cuidado de las abuelas, niños que siguen soñando con ser un Daddy Yankee, rodeados de chicas siliconudas semidesnudas. ¿Qué diferencia hay con nuestros padres que soñaban con ser un Vicente Fernández, muy macho en su caballo, tomando tequila y rodeado de mujeres serviles?
El problema es la calidad de la educación, se requiere educación para la libertad, para que cada quién desarrolle las capacidades y se gobierne a sí mismo, ¿pero cuando una madre o una profesora le dice a una joven que debe vestirse bien para conseguir empleo, no le está enseñando a que vale más su cuerpo que su mente? Si así piensan los adultos, ¿porque se quejan de tener jóvenes mediocres? Si lo que vale es la pinta y la influencia ¿para qué desgastar el cerebro? Lastimosamente, hay mucha rebeldía canalizada de manera inadecuada, reprimida o intolerada, cuando en ella está el germen de la creatividad, de la originalidad, de la identidad de ser joven. Cuando lejos de ser fortaleza se identifica como defecto, deja de haber un mínimo puente de comunicación y se rompe la participación, el joven que no es escuchado se retira y nunca más vuelve. Esa es nuestra realidad y mientras nadie la cuestione seguiremos siendo pobres, porque más que la pobreza material, la que realmente paraliza es la pobreza mental. La ausencia de un dialogo en la familia cierra las puertas a la participación como ciudadano en el Estado. Tal vez por eso, las mejores experiencias juveniles se dan al margen de los espacios institucionalizados.



