Posteado por: elcampanazo | noviembre 7, 2007

FUTURAS TRANSFORMACIONES EN CORABASTOS.


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Hernando Sáenz Acosta

El pasado 11 de Agosto tuvo lugar la presentación de la política de seguridad alimentaria y nutricional y del Plan Maestro de Abastecimiento para Bogotá, por parte de la Secretaría de Desarrollo Económico (SDE). La puesta en marcha de la política así como del Plan Maestro generará grandes transformaciones en la manera como opera el abastecimiento en localidades como Kennedy y en particular para Patio Bonito.

Evolución del programa “Bogotá sin hambre”.  

La doctora Martha Borda, expuso de manera breve la política distrital de seguridad alimentaria. Ésta política surge a partir de la experiencia adquirida con el programa “Bogotá sin hambre”, el cual ha logrado a 31 de diciembre de 2006 otorgar aproximadamente 652.720 apoyos alimentarios nutricionales diarios, a aquellos hogares o personas  que carecían de una o más de las tres comidas diarias, situación definida como inseguridad alimentaria. Así pues, lo que se manifiesta desde la Administración distrital es la intención de garantizar que todos los hogares gocen de la oportunidad de nutrirse a un precio justo. Según Javier Orjuela, representante de la Secretaría de Desarrollo Económico, alcanzar esa meta, significa también una reorganización en las formas de abastecimiento y para ello se esta poniendo en marcha lo que se ha llamado “El Plan Maestro de Abastecimiento”, el cual fue instaurado mediante el Decreto 315 de Agosto de 2006. Éste plan pretende regular todo lo relacionado con los equipamientos destinados al abastecimiento, es decir las Plazas de Mercado, entre otros. En el caso de Kennedy y en particular del sector de Patio Bonito existen oportunidades, pero también serias amenazas que pueden surgir a partir de la implementación de este Plan que tiene una visión de largo plazo (año 2019). Es el caso de Corabastos.

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¿Y Corabastos qué? 

Corabastos ha sido el eje económico de Patio Bonito durante toda su historia: En primer lugar, porque junto a otras plazas como Las Flores, son sitios donde trabajan muchos habitantes del sector: Coteros, vendedores ambulantes, comerciantes e incluso personas que han logrado convertirse en dueños de Bodegas. En segundo lugar, la amplia oferta de alimentos permite no solo el abastecimiento de los tenderos del sector sino de otras zonas de la ciudad, así como de numerosas familias que van a mercar allí. Por último, existe un sector de población de bajos recursos que se dedica a recoger aquellos alimentos que ya no cumplen con la calidad para ser comerciados. Este último grupo de personas, sin embargo, se encuentra en grave situación de inseguridad, no solo por la forma como acceden a los alimentos (algunos en estado de descomposición) sino por que tradicionalmente se suma a esta inseguridad, problemas de habitabilidad, oportunidades laborales, etc. Sin embargo, según el diagnóstico presentado por la Secretaría de Desarrollo económico, la principal fuente de abastecimiento de los hogares en Bogotá es la tienda de barrio (el porcentaje va desde un 65 hasta un 70%). Sumado a lo anterior se suman ineficiencias en cuanto el transporte, comercialización, intermediación y manejo de los alimentos, que elevan los costos a los tenderos de la ciudad. Por tanto el resultado final son unos precios muy altos para los hogares e inseguridad alimentaria. Las localidades con mayores problemas de este tipo identificadas por el distrito son: San Cristóbal, Usme, Ciudad Bolívar, Suba y Bosa.

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Partiendo de este diagnóstico se ha propuesto en el plan, la conformación de redes de tenderos y demás demandantes de alimentos y productos llamadas (Nutriredes), mientras que del lado de los productores se apunta a consolidar las agrorredes; si bien puede continuar existiendo la figura del intermediario, se pretende que los costos por este servicio disminuyan considerablemente, así en la medida en que menos intermediarios existan los precios al tendero bajaran. Las negociaciones ya no tendrían lugar como viene sucediendo en la plaza, sino que ésta cumpliría una función de nodo logístico o plataforma logística donde se descargarían los alimentos y se empacaría los pedidos para ser distribuidos a través de transportadores cuyas rutas cubrirían determinados sectores de la ciudad. Este modelo se parece al utilizado por grandes empresas como Carrefour o Coratiendas, que tienen grandes bodegas desde las cuales se despacha hacia los hipermercados o tiendas afiliadas.  Según el testimonio del señor Pablo Emilio Moreno, habitante del sector de Patio Bonito y persona que ha estado cerca de los procesos del Plan y de la política de ruralidad, Corabastos terminará convirtiéndose en una plataforma logística. Eso quiere decir, que con el paso de los años, esa gran infraestructura será utilizada principalmente como punto de descargue de alimentos ya comercializados y que solo necesitan ser distribuidos. En cuanto al tradicional vendedor de la plaza (tanto el dueño de un local como el ambulante) irán desapareciendo puesto que los compradores encontrarán mejores precios  participando en las redes.

 

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Sin embargo, este esquema implica una gran transformación cultural y los impactos pueden diferir según la localidad: Los precios y la información de los alimentos será dejada en manos de un sistema tecnológico; así mismo las tareas de distribución de alimentos serán entregadas a empresas de transportadores que garanticen bajos costos para entregar pedidos en nuestros barrios y aquellos que no logren organizarse, terminarán siendo excluidos del sistema. Según el señor Moreno, esta es la situación de los pequeños propietarios de puestos en la plaza, ya que si se tiene en cuenta que los grandes ya se organizaron y entraron en el sistema, son ellos quienes terminaran absorbiendo a los pequeños. Así como esta sucediendo con Transmilenio para el caso del Transporte en la ciudad.

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En la actualidad existen, según la Secretaría de Desarrollo Económico 77 nutrirredes en las cuales están participando 2000 tenderos, y existen otras 25 que agrupan a organizaciones solidarias como comedores comunitarios. También existen 13 agrorredes que agrupan a 120 productores y la meta es que cada vez sean más quienes participen en ellas. Los cambios no serán inmediatos, pero es importante que las comunidades estén atentas a las implicaciones que tienen en su cotidianeidad, pues si bien hay una participación del Distrito (plataformas logísticas) se debe garantizar una participación democrática en el Plan, que evite que los grandes empresarios se queden con el negocio del abastecimiento en la ciudad. Según don Pablo, se requiere de la organización de los pequeños alrededor de cooperativas o empresas que logren ingresar al Plan, de lo contrario, lo que puede llegar a ocurrir es que un Plan diseñado para mejorar nuestra calidad de vida, termine convirtiéndose en generador de una mayor concentración de la riqueza y en unos precios injustos, pues se debe garantizar que la disminución de los costos de intermediación se reflejen en el precio final de los alimentos que compran los hogares y no en un sistema que buscando eficiencia genere inequidad.               

 

 

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