Posteado por: elcampanazo | julio 7, 2008

APUNTES ECONÓMICOS PROFANOS


Crecimiento y distribución

 

Hernando Sáenz Acosta

 

El objetivo de este documento es la de cuestionar la forma convencional de determinar si un país es desarrollado o no. La mayoría de medios de comunicación y de analistas económicos convencionales, nos hacen creer que un país se desarrolla aumentando su riqueza. Sin embargo, la equidad en la distribución de esta riqueza debería en últimas considerarse el indicador más importante si se trata de evaluar el éxito o no de las políticas económicas de un gobierno.

 

El tema de la distribución es de los menos atractivos para numerosos economistas por cuanto existe una excesiva sobre-valoración al crecimiento económico per se; más es preferido a menos, es decir que lo más importante es generar ingresos dejando en segundo lugar el tema de cómo redistribuirlos en la sociedad. ¿Qué pasa cuando a pesar de un crecimiento sostenido no hay redistribución? Sencillamente que unos se hacen más ricos concentrando la riqueza producida por el país, mientras que aumenta la proporción de hogares en situación de pobreza y miseria. 

 

Sin pretender un análisis profundo de la economía colombiana, hemos querido acompañar estas reflexiones con algunas cifras disponibles en la página Web del Banco de la República y del Departamento Nacional de Planeación (DNP), enfatizando en el coeficiente de Gini, que es el indicador empleado para medir la distribución del ingreso. Hemos agregado información acerca de la producción del país (PIB) y de las cifras de tasa de desempleo e inflación. Los datos abarcan el periodo entre 1994 y 2007 que en suma corresponden a los últimos tres presidentes que hemos tenido.

 

Cuadro 1. Colombia 1994-2007: Coef. Gini; Variación PIB; Variación IPC y Tasa de Desempleo.[1]

 

Año

Coeficiente de Gini

Variación PIB %

Variación IPC %

Tasa de desempleo

1994

0,443

5,1

22,59

10,2

1995

0,442

5,2

19,46

8,1

1996

0,426

2,1

21,63

10,2

1997

0,468

3,4

17,68

12,3

1998

0,472

0,6

16,70

14,4

1999

0,496

-4,2

9,23

19,5

2000

0,518

2,9

8,75

20,3

2001

0,503

1,5

7,65

20,1

2002

0,502

1,9

6,99

19,1

2003

0,488

3,9

6,49

17,5

2004

0,492

4,9

5,50

16,9

2005

0,517

4,7

4,85

15,4

2006

0,482

6,8

4,48

13,7

2007

 

7,5

5,69

12,7

 

El coeficiente de Gini (debe su nombre a su creador, un italiano de apellido Gini) es una cifra que va de 0 a 1, donde 0 es el punto en el cual en un país el ingreso esta distribuido de manera equitativa entre los hogares que residen en él. Por el contrario si el coeficiente es 1, significa que la riqueza se concentra en un sector muy pequeño de la población mientras que el resto no posee nada. Ambas situaciones son extremas por lo cual, los países se ubican en el intermedio. Mientras más cerca de 1 esté la distribución es menos equitativa y cuando más cerca de 0 está, sucede lo contrario.

 

En cuanto al PIB (Producto Interno Bruto) es el indicador que mide la generación de riqueza en un país a partir de los ingresos obtenidos por todos nosotros. Al compararse año tras año, se puede determinar si ha aumentado o disminuido. Los objetivos de la política económica a nivel nacional se centran en diseñar estrategias que permitan que año tras año, este PIB crezca a mayores tasas. Cuando no sucede esto, se habla de desaceleración, estancamiento o crisis económica según la magnitud del caso. Una de las más sentida crisis en Colombia tuvo lugar en 1998.

 

El IPC es el Índice de Precios al Consumidor y es una cifra que nos dice que tanto han crecido o disminuido los precios de los artículos que compramos tradicionalmente (alimentos, transportes, entretenimiento, etc.). Este indicador se relaciona con la Inflación y la meta de los gobiernos es evitar su crecimiento pues se trata de mantener el poder adquisitivo de la moneda, es decir que con el dinero empleado en el mercado de hoy se pueda comprar lo mismo el próximo año. Algunos países experimentaron en los años 80 inflaciones que llegaron a ser superiores al 100%,  lo cual afectó en gran medida a quines menores recursos tenían, pues no podían acceder ni siquiera a los alimentos más básicos.

 

Distribución de la riqueza en Colombia.

 

Con el coeficiente de gini, lo que se hace es dividir a los hogares en pequeños grupos de acuerdo a su situación económica. Así pues, se puede saber cuanto de la riqueza producida es apropiada por los hogares más ricos y cuanto por los hogares más pobres. Según las cifras que tenemos en el cuadro 1, la distribución del ingreso en Colombia se encuentra en un punto intermedio, pero tiene una tendencia ascendente. ¿Qué significa esto? Que si bien existen disminuciones o aumentos en el indicador, en términos generales durante estos 12 años se ha concentrado la riqueza. Ello de manera paralela a una caída y recuperación de la economía nacional que tuvo su principal crisis en el año 1998.

 

La principal forma de obtener ingresos es a partir de la ocupación en actividades productivas, es decir con trabajo. Sin trabajo es muy difícil obtener ingresos y como vemos en el cuadro, esta tasa de desempleo que se mantuvo baja hasta 1995 comenzó a aumentar llegando a poco más de un 20% en los primeros años del siglo XXI. A pesar de los esfuerzos por generación de ofertas, el año pasado cerró con un 12,7% de desempleo y eso que no tocamos el tema del subempleo, en donde personas con altos niveles de capacitación y formación se desempeñan en actividades no apropiadas a dicha preparación. Debemos recordar también que en 2001 hubo una modificación en la metodología de medición del desempleo que impide hacer un análisis más riguroso del tema, pero que ha dado polémica en tanto la utilización de estas cifras para avalar la receta económica del actual gobierno.   

 

Podríamos analizar las cifras gobierno por gobierno, pero no lo hacemos por falta de espacio y porque además sería demasiado superficial los argumentos para ello. Recalcamos que el objetivo es centrar la atención en la redistribución de la riqueza. Esta redistribución se hace a través de una mayor inversión social, en la generación de más oportunidades de empleo y en garantizar unos servicios mínimos indispensables como la educación y la salud con calidad a toda la población y no de acuerdo a su capacidad adquisitiva.

 

Respecto al argumento empleado por algunas personas de que el pobre es pobre por su pereza y que no es justo que la riqueza de unos se destine a alimentar a los otros, se puede controvertir señalando que la elección de un modelo de desarrollo implica ganancias y pérdidas para unos y otros. El papel del Estado en ese sentido es el de compensar a los perdedores, si se elige el TLC deberán escogerse mecanismos de compensación y de generación de nuevas oportunidades, si no se elige este tratado deberá procederse de la misma manera. El problema sin embargo, es que a menudo estos modelos de desarrollo, no son fruto de una evaluación crítica de las posibilidades de una economía sino fruto de las alianzas entre las elites económicas y políticas nacionales e internacionales. Cuando eso sucede, se presenta la irracional situación de países con altas tasas de crecimiento pero con una alta concentración de la riqueza en unos cuantos grupos económicos. Grupos que tienen incluso el poder para poner o quitar presidentes o de influir en la opinión pública para hacer parecer su causa como la única o la más beneficia para todo el país.

 

Países como Suecia o Noruega lograron hace unas décadas sobresalir en el mundo por alcanzar una equidad en la distribución de su riqueza a través de un Estado que le garantizaba a su población servicios sociales de alta calidad. Este modelo tan exitoso se ha visto en crisis por la tendencia mundial a desmontar los Estados de Bienestar. En el otro extremo América Latina se ha caracterizado por la injusticia social heredada y que ha predominado por siglos la cual ha promovido comportamientos egoístas y de oportunismo en la cual cada quién desea obtener la mayor parte del pastel, a través de redes clientelistas, corrupción, pues los Estados han sido marionetas de los grupos económicos. ¿Cuáles son los principales grupos económicos y cuales sus intereses frente a la biodiversidad colombiana, al patrimonio del agua y de la selva? ¿Qué redes internacionales involucran a Norteamérica en la comercialización de droga y armas?

 

En suma, a pocos les parece deseable mayores índices de equidad en la distribución de la riqueza, peor aún cuando se propone dedicarle mayor atención incluso a costa de menores tasas de crecimiento económico. Existe el argumento de dejar que los ricos se hagan más ricos, porque en últimas su riqueza se distribuye en los demás sectores a partir de su consumo, pero ¿Qué consumen los ricos? Autos lujosos importados, ropa de marcas internacionales producidas en alguna maquila, compran viviendas costosas que alimentan la sed especuladora de terratenientes y promotores inmobiliarios. Es verdad que algunos le juegan al asistencialismo y la filantropía, pero estas dos cosas están lejos de una justicia social y de garantizar los derechos económicos y sociales básicos que todo colombiano tiene. Es hora de empezar a indignarnos no sólo por la precariedad de los más pobres, sino por el lujo exhibido por los más ricos y que tradicionalmente es tema en revistas de farándula o programas de televisión que se dicen llamar noticieros.

 

Esta critica a un tipo de vida consumista, despilfarradora y poco equitativa pone en cuestión el modelo de desarrollo actual. Se nos ha vendido la idea del progreso, de un futuro lleno de bienestar pero después de varias décadas de perseguir este sueño, seguimos esperando una verdadera libertad, una oportunidad para ser felices y compartir una riqueza que en suma es de todos y debe ser compartida bajo el principio de la solidaridad y no de la competencia.


 

[1] Las cifras de coeficiente de gini fueron tomadas de: Indicadores de Coyuntura Económica (DNP) y los datos de PIB, IPC y Tasa de Desempleo del Banco de la República. Dicha información se puede bajar de las siguientes páginas: http://www.banrep.gov.co y http://www.dnp.gov.co . La información para tasa de desempleo corresponde a siete áreas metropolitanas (Bogotá, Cali, Medellín, Barranquilla, Bucaramanga, Manizales y Pasto). En cuanto al IPC este solo es un componente a tener en cuenta en la determinación de la inflación pues existe también un Índice de precios a los productores IPP. La determinación del periodo de análisis ha sido arbitraria si bien muestra el desempeño económico que hemos tenido después del proceso aperturista profundizado por el gobierno de Cesar Gaviria 1990-1994. Respecto al coeficiente Gini de 2007 no aparece en las publicaciones referenciadas, se anota en una publicación de DNP que se están tratando de corregir las series estadísticas y la última actualización fue en febrero de 2007.

 

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Responses

  1. Cada vez que leemos un análisis juicioso como este, tenemos omejor, tengo la percepción, que nos miramos desde fuera: !Como podemos estar mal, si estamos tan bien! Pero no. Desde dentro, sabemos que la posibilidad que a algunos les este yendo bien, no indica que a todos nos vaya bien. Y aun en las peores crísis, a algunos siempre les va muy bien; Lo que no indica, que ese pequeño porcentaje, jalone al resto, como pretenden quienes nos venden este modelo de desarrollo.
    Aún me es dificil entender por qué los dirigentes politicos y economistas, tienen que prepararse en universidades de Estados Unidos y Europa. ¿Alli copían modelos o aprenden de ellos? ¿Allí son instruidos para lograr el desarrollo social y sostenido de nuestras economias o, preparados para favorecer el capitalismo salvaje que dona parte de sus ganancias a los centros de investigacion de estas mismas universidades?
    Cabe reevaluar desde lo instintivo de nuestra cotidiana necesidad al vivir en esta América, Al Sur, los términos de crecimiento economico y desarrollo que pueden traer riqueza a algunos y algunas, pero casi nunca prosperidad al grueso de nosotros, que vemos desde hace cinco siglos, muchos cambios, pero poca igualdad.

    Con Cariño y mis mejores deseos, un ABRAZO para todas y todos…
    Desde el oriente del coño, Rubén Toro.

  2. […] https://elcampanazo.wordpress.com/2008/07/07/apuntes-economicos-profanos/ […]

  3. El problema no es económico, ni administrativo, ni mecánico, es un problema humano. Cada uno de nosotros, independientemente de nuestra preparación, inteligencia y experiencia cree tener la solución. Lo que hace falta son varias cosas que nuestra actual civilización (de cualquier tendencia o ideología) no tiene: humildad, respeto por el individuo, caridad sin condescendencia, y dedicación a una vocación creativa y al servicio de los demás.


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