Posteado por: elcampanazo | marzo 19, 2010

¿Qué es el Cartuchito?


Asociación de Coroteros y Recicladores del cartuchin  ASOCORE.

El Cartuchito es una calle ubicada diagonal a la puerta 7 de corabastos techotiba (Kennedy), en esta calle han venido trabajando hace mas de 9 años varias familias en un proceso de trabajo no formal, de economía del rebusque, donde un grupo cercano a las 400 personas, casi 160 familias (este número puede variar en días de mercado como el domingo) consiguen su sustento diario y semanal a través del reciclaje y la venta de corotos[1],  estas familias trabajan todos los días en el horario de 6am a 11am.

En esta calle funciona un mercado de pulgas al que asisten multiplicidad de personas, en el que se reflejan, no sólo la multitud de necesidades resultado de la pobreza y la exclusión social, sino también la increíble inteligencia y experticia de la gente sencilla para luchar por su supervivencia material. Su nombre,  aunque lleva a cuestas un estigma, que sindica éste proceso de trabajo como un sitio donde hay consumo de drogas y ladrones, es simplemente una calle, el nombre nace del Cartucho, pero como dicen los recicladores y coroteros, El Cartuchito es el hijo trabajador, es el hijo bueno y con potencial, de un padre que se perdió, El Cartucho.

El Cartuchito es muy diferente a aquel antiguo y duro lugar del centro de la ciudad, en esta calle no vive nadie, solo hay bodegas a lado y lado de las aceras y solo es una calle para el trabajo y para la venta de corotos, de cuatro horas diarias.

Por encima de aquella manera como “la Ley y el Orden” quisieran hacer entender éste proceso, la calle y su comercio permite a múltiples familias, madres, niños, jóvenes y personas de casi todas las localidades de Bogotá, pagar servicios, arrendamiento, libros, transportes y alimentos día tras día.

Se sobre-entiende que la existencia de éste espacio comercial no formal, es la otra cara de la moneda de la plaza de Abastos de Bogotá, la central de compra y venta de alimentos más grande de todo el país y casi la tercera en su clase en América Latina. Mientras el dinero de Corabastos migra a depósitos bancarios al norte de la ciudad o a los monopolios agro-industriales en el campo, fuera de sus muros, en la calle, la atracción de personas generada por la bonanza, genera en El Cartuchito como en otros sectores, otras economías del trabajo, que atraen en su día de mayor empuje más de 1000 personas. Lo anterior sin contar todos aquellos puestos de ventas de frutas de carácter ambulante.

La problemática de la calle y del sector de Corabastos va mas allá de la limpieza social y territorial, que emprendió el gobierno local, requiere un verdadero compromiso social tanto de la Alcaldía local como de entidades que tienen a la cabeza la responsabilidad social en localidad.

La comunidad y la organización social a través de la Asociación de Coroteros Recicladores ASOCORE han mantenido firme el compromiso, para ello se han propuesto recuperar socialmente la calle, reivindicar el nombre y si es necesario cambiarlo, si es mucho el estigma.  Para ello con el apoyo de varias organizaciones sociales y culturales que hacen parte de la minga urbana techotiba han emprendido acciones culturales, ambientales, deportivas, de concientización y sensibilización con la comunidad para hacer de la calle un espacio de trabajo y para la cultura.

Pero para esto se requiere el apoyo y el compromiso del gobierno porque este trabajo no es solo responsabilidad de la comunidad, es una obligación y un encargo de los gobiernos tanto local como distrital, para ello seguiremos, haciendo el llamado al compromiso social de aquellas instituciones  que tienen  como tarea emprender y apoyar acciones para mejorar las condiciones de calidad de vida de los ciudadanos y ciudadanas de Bogotá, que permita desde los territorios vivir una ciudad de derechos. Se requiere entonces  que se lleguen a acuerdos y pactos de convivencia entre  vecinos, comunidad recicladora, trabajadores informales y gobierno local y distrital. Pues lo único que les piden estas más de 200 familias es el derecho al trabajo.

En Octubre de 2009, en la más abrupta e incoherente de las decisiones, la alcaldía local ocupó La Calle con un grupo especializado de la policía armados con fusiles y cercano a los 100 efectivos. Ésta operación policiva, en realidad fue el último recurso de una administración local que luego de incumplir acuerdos que se establecieron en una mesa de trabajo de Gestión Social Integral[2] entre la organización social del cartuchito y las instituciones locales incluida la Alcaldía Local, abandonó la calle a su suerte en un año, en que progresivamente se percibió un deterioro social. En realidad la intervención de la institución, ese año, en lugar de dignificar y mejorar la calidad de vida de los recicladores y coroteros que era uno de los objetivos, generó el efecto contrario, empeoró y deterioró la situación para los trabajadores.

Por supuesto la acción policiva de desocupación de la calle, genero un conflicto social que durante varios días impulso la resistencia y la lucha de mujeres, hombres y jóvenes que acostumbrados a trabajar en dicha calle ya no tenían donde ir. Sin embargo, existen leyes que  dicen, que para emprender este tipo de actuaciones se debe cumplir con un procedimiento, y lo más importante brindarles alternativas económicas para los afectados, pero esto no ocurrió, se violo todo el procedimiento y ni alternativas para los recicladores y coroteros. Una de las situaciones más complicadas fue la  detención ilegal, lograda a través de engaños y mentiras, de uno de los líderes de la organización social El Paisa.

Sin darse opciones  y/o alternativas económicas, desde hace casi 3 meses los coroteros estamos ubicados sobre la avenida 38 es decir a unos cuantos metros de la calle del cartuchito, lo que ha agudizado aun más la problemática del sector.

Es difícil resumir en unos cuantos párrafos  el proceso de organización, de resistencia y de lucha por el trabajo de todas las familias recicladoras y coroteras, en el cual hemos sido apoyados por muchas personas y organizaciones sociales, quienes conocen muy bien el trasfondo y la problemática.

Gloria Cuartas candidata al Senado de la República (Polo, #10), ha venido acompañando el proceso del Cartuchito, y es a quien más debemos a través de la  gestión ante el gobierno distrital  que todavía estemos trabajando, pues la decisión de la alcaldía local era expulsarnos sin más.  Apoyamos su propuesta política;  consideramos como ella, que el Ordenamiento Territorial, por ejemplo, no es un problema puramente arquitectónico, estético, policivo, de ingeniería civil, pensamos más que todo, en una ciudad con gente, con personas en uso de sus libertades y derechos de manera justa y equitativa. Ciudadanos con empleo y con igualdad de oportunidades.

Los recicladores y coroteros seguimos en la lucha por recuperar el trabajo de la calle del cartuchito, haciendo resistencia a las políticas de exclusión social de la Alcaldía “de la ciudad de derechos”.


[1] Corotos: Aquellos artículos que los recicladores encuentran en sus basuras y que estando en buen estado, vuelven a circular en el mercado y son vendidos en el cartuchito por una módica suma.

[2] Estrategia de Gestión Publica establecida en el Plan de Desarrollo Distrital “Bogota Positiva” Artículo. 6

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